No esperes piedad

sábado, 28 de marzo de 2009

Resurrección


Hola, desgraciados. Supongo que nadie me echó de menos, y supongo también que hubo más de uno y más de dos que han agradecido mi prolongada ausencia. Pero he vuelto, imbéciles, y es momento de joderse y de clamar al diablo. "¡Oh, María Suripanta vive y vuelve con más mala leche que nunca! ¡Oh, esa pérfida se interpondrá de nuevo entre mis crédulas víctimas y yo! ¡Oh, no me dejan estafar en paz!"

Je je je... Sí, he vuelto, con las pilas cargadas y llenita de desprecio hacia todos vosotros. Desde que supe que estaba embarazada me olvidé de este blog y lo dejé en manos de Tato y Marta (Pol no da señales de vida), pero parece que ellos tienen mejores cosas que hacer, los muy traidores. Sin embargo he estado hablando recientemente en persona con un conocido, y él me ha hecho comprender que debo volver a escupir en vuestra cara aunque sirva de poco.

Ahora soy madre. Ahora existe un humano indefenso con graciosa pelambrera negra acabada en cresta que depende de mí. Ahora tengo más motivos que nunca para luchar contra vuestros engaños. Ahora tengo que esforzarme el doble por combatir la mierda que nos salpica a todos. Y lo voy a hacer con gustirrinín, so canallas.

Ahí queda eso.

1 comentario:

La Blogueria dijo...

Mi más sentido pésame a ambos :D