No esperes piedad

lunes, 30 de marzo de 2009

Libera la luz que hay en ti... ¡pensando un poco!


Actualización: El prota de esta entrada, más confundido que Íker Jiménez en una clase de Ética Periodística, me escribe esto:

"Hola suripandita digo miriam.

Espero que tus dias sean bonitos y ya no te claves en cosas negativas. Ese odio que sientes tarde o temprano te cobrarà la cuenta. Sè feliz y busca algo que te guste hacer
Besitos"

Ni me molesto en responderle.

Ya escupimos en su momento contra la estafa llamada CFQ, otra de esas fantásticas invenciones que algunos bobos consideran "terapias alternativas". Pues bien, hoy toca más de lo mismo, porque me he encontrado un inefable blog que bajo el coelhiano título de "Libera la luz que hay en tí" (sic) nos pretende convencer de las inexistentes bondades de esa engañifa, así como llenarnos la cabeza con toda clase de embustes, tonterías, palabras huecas y desvaríos.

El charlatán del que hoy haré mofa y escarnio con mi habitual inmisericordia dice llamarse Juan Carlos Armenta y parece "ganarse" la vida vendiendo humo, contando milongas, difundiendo estupideces y cagándose en la medicina. Un señor perfectamente abofeteable, vamos.

No me extenderé en repasar el fraudulento negocio del CFQ porque desde que soy madre ando más atareada de lo que quisiera; no obstante mencionaré algunas de las sandeces -todas sería imposible- del tontarra protagonista de esta entrada, para que vean ustedes hasta qué punto una persona puede seguir viva a pesar de carecer de cerebro. Vamos a ello, que es cosa de mucha risa (o bueno, no tanta):


"Por què los hombres se duermen despuès del sexo?" (sic). Atentos a la explicación del charlatán:

"La manera de que los hombres perdemos energìa y esencia es traves de la eyaculaciòn. Si tienes la aficiòn al sexo prònto tendras problemas con ir seguido al baño, problemas de erecciòn y sin duda al terminar te dormiras mientras tu pareja se mantiene bien". (Juan Carlitos Armenta, sexólogo con severos problemas ortográficos).

Toma castañas. Aparte de la majadería de perder "energía y esencia" a través (que no "traves") de la eyaculación, ¿no notan ustedes cierto tufo machista en tan pintoresca afirmación? Diríase que para este cantamañanas la afición al sexo es exclusiva de los varones (será que yo soy rarita, porque bien que me gusta follar). Además habla de la afición al sexo como si fuera algo reprobable, lo que me lleva a pensar que el tontaina este es un reprimido o quizá un pobre impotente. ¡Si yo no jodo aquí no jode ni dios!, parece decir el desgraciado. Pero veamos cómo perdemos "energía y esencia" las mujeres, según este sabio imcomprendido:

"Las mujeres pierden energía y esencia atraves de los embarazos. Has escuchado que a las mujeres en el embarazo se les cae el pelo, se debilitan los dientes (comunmente pierden piezas dentales) salen canas?"

A mí no me ha pasado nada de eso, Juan Carlitos, y seguramente se debe a que me puse en manos de médicos de verdad, no de estafadores como tú. En cualquier caso es cierto que procrear, en la mujer, supone un notable esfuerzo para el organismo, ¿y qué? Tu CFQ no aporta ninguna solución a eso. Finalmente el charlatán acaba esa magistral lección de reproducción humana diciendo, sin que nada tenga que ver con el tema, algo tan inesperado y fuera de lugar como esto:

"PD He querido regalar una carta numerològica a mis lectores ( y es una porque me lleva bastante tiempo realizarlas) pero no he encontratado la mecanica para regalarla".

Gracias, caballero, desde que era niña quise tener una carta numerológica de esas, sobre todo cuando se me acababa el papel higiénico. Ay, caramba, tiene usted el encefalograma más plano que yo las tetas a los siete años. Echemos ahora un vistazo a otro texto lleno de sabiduría:

"Curso y terapia". Aquí el bueno de Juan Carlitos promociona un curso que va a impartir al precio de 300 pesos mexicanos (15,7 €), dirigido a padres para "que aprendan a tratar el reflujo, vòmito, miedo (llanto nocturno por susto) y diarrea". Y todo sin ser médico y no tener ni puta idea de lo que dice. Una ganga. "Llanto nocturno por susto"... Susto el que me llevo yo al pensar en esos niños indefensos cuyos padres carentes de sentido crítico se dejarán embaucar por el charlatán de Armenta. Eso sí que me provoca a mí llanto nocturno, matinal y vespertino.

"Ultimamente he visto una cantidad enorme de niños enfermos, que son tratados con medicamentos que tienen efectos secundarios. Muchas de las enfermedades que padecen los bebès son tratables con Tui na infantil".


Ya estamos con los famosos efectos secundarios de los medicamentos. Claro, claro, las estafas alternativas no tienen efectos secundarios, ni primarios, ni terciarios. De hecho no tienen efectos de ninguna clase, salvo el nada desdeñable efecto de aligerarnos el bolsillo, y no todas, porque a veces sí que nos podemos encontrar con efectos indeseables tales como palmarla por insuficiencia renal (en el caso de la orinoterapia) o de quedar de por vida en silla de ruedas (caso de la quiropraxia), por poner un par ejemplos. Así que mucho cuidado con las "terapias alternativas". ¿Y qué es eso del "Tui na" que menciona Juan Carlitos? Pues aquí lo tienen: Tui Na, o Tuina. Más mierda tradicional china, buena para nada, sin efectos demostrados y bien repleta de chorradas como flujos energéticos y meridianos imaginarios. O sea, que dejemos de llevar a los niños al médico, démosles unos masajitos y permitamos que se mueran tranquilamente. Te escupo en la cara, Juan Carlos Armenta, te escupo cien veces. No sé si eres un irresponsable, un retrasado mental o un hijo de mala madre, pero yo, que no soy dada a conceder el beneficio de la duda, te escupo por si acaso.

Y ya me he cabreado, coño. No sigo, que me enciendo y se me pudre la risa. Prefiero mirar a mi hijo, durmiendo plácidamente en su cunita, y desearle un mundo libre de charlatanes y de mercaderes de la ignorancia.

Ahí queda eso.

sábado, 28 de marzo de 2009

Resurrección


Hola, desgraciados. Supongo que nadie me echó de menos, y supongo también que hubo más de uno y más de dos que han agradecido mi prolongada ausencia. Pero he vuelto, imbéciles, y es momento de joderse y de clamar al diablo. "¡Oh, María Suripanta vive y vuelve con más mala leche que nunca! ¡Oh, esa pérfida se interpondrá de nuevo entre mis crédulas víctimas y yo! ¡Oh, no me dejan estafar en paz!"

Je je je... Sí, he vuelto, con las pilas cargadas y llenita de desprecio hacia todos vosotros. Desde que supe que estaba embarazada me olvidé de este blog y lo dejé en manos de Tato y Marta (Pol no da señales de vida), pero parece que ellos tienen mejores cosas que hacer, los muy traidores. Sin embargo he estado hablando recientemente en persona con un conocido, y él me ha hecho comprender que debo volver a escupir en vuestra cara aunque sirva de poco.

Ahora soy madre. Ahora existe un humano indefenso con graciosa pelambrera negra acabada en cresta que depende de mí. Ahora tengo más motivos que nunca para luchar contra vuestros engaños. Ahora tengo que esforzarme el doble por combatir la mierda que nos salpica a todos. Y lo voy a hacer con gustirrinín, so canallas.

Ahí queda eso.