No esperes piedad

viernes, 8 de febrero de 2008

Una pieza maestra... de cómo hablar mucho sin decir más que sandeces y perogrulladas


Cuando yo era pequeñita hablaba muy poco. "Esta niña nos ha salido autista", decían mis padres. Consideraba entonces, y sigo opinando ahora, que mejor estar calladita cuando no hay nada que decir. Desafortunadamente no todo el mundo piensa lo mismo.

Un claro ejemplo de verborrea insustancial nos lo encontramos en el blog Rarezas Humanas. No se dejen engañar por el título, pues esta chorrada de blog, lejos de hablar de rarezas, habla de lo más común en cualquier discurso: de nada.

La autora, una tal Atlantida (palabra acentuada como grave, no confundir con la esdrújula Atlántida), no sólo ensucia la Red con sus obviedades y sus pajas mentales, sino que además lo hace sin la menor gracia y salpicando abundantemente todo cuanto escribe con vergonzosas faltas de ortografía. Leer a esta tiparraca es muy recomendable, sobre todo para aquellos que padecen de estreñimiento, de hecho yo he descubierto esta bitacorilla por recomendación médica, y oigan, mano de santo. Fue empezar a leerla y cagarme pata abajo.

Tiene una reciente entrada a la que llamó "Una pieza maestra", en un increíble arranque de optimismo, suponemos. La chica no tiene abuela, por lo que se ve. Debe de creerse algo así como un genio de las letras, y ciertamente se requiere gran talento para soltar las tonterías que suelta, como por ejemplo:

"El recogimiento del Otoño, la fiebre primaveral, los planteamientos sobre dónde está nuestra vida, a dónde queremos llevarla de finales de año ... creo que más allá de su progresiva vanalización conllevan un fuerte enraizamiento del ser humano con el mundo en el que convive y con el que se relaciona.Mi tendencia, la mía personal en estos últimos días del año, es a relativizarlo todo. Relativizar el dolor, el amor, lo incondicional, que pasa a tener ciertas condiciones que varían y cambian y todas son justas según qué, y todas son posibles según quien. Tiendo a relativizarlo todo y todo me parece tan pequeño, tan enmaquetadamente pequeño, que valoro las cosas en su justa medida, o en una medida más justa, no sé, y las malas caras (...)"

Eso de la "vanalización" asusta un poco la primera vez que lo vemos, pero unas líneas más abajo nos encontramos esta sesuda reflexión para acabar elegantemente el texto:

"Mi único propósito vanal será acostumbrarme a decir: Tal día de Enero del 2008, si señor, ese es al año en el que vivimos, 2008."

Ante esto yo sólo puedo darle mi enhorabuena por su aguda observación, y además ya una se ha relajado y tolera mejor leer "vanal" con v.

Nos dice la amiga Atlantida que se dedica a la ciencia, lo que en parte nos reconforta, pues si se dedicara a las letras apaga y vámonos, pero por otra parte nos preocupa que una tontaina de tal calibre pueda dedicarse en ciencia a algo más que a limpiar tubos de ensayo.

Ahí queda eso.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

De verdad verdadera palabrita de Yoigo, de verdad que vuestro blog es antiestreñimiento. Para empezar, una frase que enmarca el principio de vuestro blog: "no tenemos piedad". Os ha faltado añadir: "...y verguenza tampoco", porque ya hay que ser bastante cafre para entrar a los blogs de los demas y criticarlos, añadiendoles asi una dosis extra de promocion a esos que tan mal os caen.
Entro a dejar un comentario sobre vuestro cutre-blog y me encuentro estas lineas que rezan: "puedes decir cuanto quieras, otra cosa es que nos interese una mierda".
Para interesaros una mierda ya veo el tiempo que le dedicais a contestar a todos y cada uno de los comentarios.
De verdad verdadera... esto es una broma?

María Suripanta dijo...

Tienes razón en que, después de todo, nos interesa conocer vuestras opiniones, pero ni ha de ser siempre así, ni siempre respondemos. Mira bien y te darás cuenta.

Pedro dijo...

Muchos de estos no vale la pena ni mencionarlos porque es publicidad gratis. No hay más que ver el vacío en la sección de comentarios. En algunos casos el único comentario a la vista es el que les avisa de que aquí se les ha criticado para que vengan a marcar este blog (y las reacciones subsiguientes).

Si todos sus lectores van a ser el grupo de amiguetes y los familiares, yo ni me molestaría en dedicarles una entrada.

María Suripanta dijo...

Aún así, Pedro, quizá sirva para que despierten. En cuanto a las reacciones y odios que pueda desatar no es una cosa que me quite el sueño.